Mostrando entradas con la etiqueta neurología. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta neurología. Mostrar todas las entradas

4.06.2014

El mapa más completo del `cableado´ cerebral

Es el director de orquesta, el maestro que coordina a todo el organismo. Y tal vez por eso, el cerebro es también el órgano más desconocido, el que más incógnitas alberga. Profundizar en sus secretos será un poco más sencillo a partir de ahora gracias a dos mapas que aportan datos y coordenadas claves para la comprensión del funcionamiento cerebral de los mamíferos. Aunque todavía básicos, estos modelos en tres dimensiones pueden ser muy útiles para adentrarse en los pasos que marcan el desarrollo, seguir los circuitos de comunicación, o conocer más a fondo las raíces de problemas como el autismo, tal y como aseguran sus creadores.
Estos nuevos atlas, que se publican en la revista Nature, son complementarios. El primero de ellos detalla las conexiones neuronales presentes en el cerebro de un ratón. Bastante minucioso, es el primer mapa de estas características que se hace en un animal vertebrado y aporta datos fundamentales para entender de qué forma se comunican las regiones cerebrales.
"Son los primeros mapas con un detalle extraordinario. Hasta ahora lo que había eran detalles de parte del cerebro y este trabajo aporta un análisis global que tendrá una repercusión gigantesca en los próximos años para poder comprender las enfermedades", afirma Javier de Felipe, del laboratorio Cajal del Circuitos Corticales del Centro de Tencología Biomédica de la Universidad Politécnica de Madrid.
Un opinión similar tiene Juan Lerma, director del Instituto de Neurociencias de Alicante, dependiente de la Universidad Miguel Hernández y el CSIC, quien apunta que "hacía falta un mapa topográfico en tres dimensiones como éste, porque conocíamos la estructura pero no estaba cuantificado cuán fuertes o débiles eran las conexiones entre las regiones del cerebro, y este mapa lo hace".
Carlos Tejero, experto de la Sociedad Española de Neurología (SEN), insiste en la misma línea porque explica que hasta ahora lo que se hacían eran estudios en laboratorio con secciones de cerebros animales. "Teníamos que cambiar el sistema porque el cerebro es un órgano en tres dimensiones y lo que teníamos era un modelo que se nos quedaba corto. Además, es importante saber las zonas precursoras de las futuras neuronas en el cerebro en formación. Con este trabajo tenemos nuevas opciones para comprender las diferencias de esas zonas entre el cerebro humano y el de animales".
El nuevo mapa de estudio servirá también, según apunta Lerma, "para entender mejor distintos procesos fisiológicos y poder comparar la normalidad con patrones que estén alterados por alguna patología", añade. Y pone un ejemplo: "Es como tener un mapa de carreteras. Es útil, porque, entre otras cosas, con él puedes empezar a estudiar el tráfico", apunta.
"Entender cómo se conecta el cerebro es uno de los pasos más cruciales para conocer cómo codifica el cerebro la información", ha señalado en un comunicado Hongkui Zeng, principal firmante del trabajo e investigador del Instituto Allen para la Ciencia del Cerebro en Washington (EEUU), el organismo que ha impulsado la elaboración de los citados mapas.

3.05.2014

Identifican el mecanismo neuronal que identifica el olfato con la memoria

Científicos del Laboratorio Cold Spring Harbor, en Estados Unidos, han identificado por primera vez en animales el mecanismo neuronal que hace que el cerebro pueda memorizar olores y que incluso estos puedan distorsionarse con el tiempo, según explican en la revista «Nature Neuroscience».
El equipo, dirigidos por el profesor Stephen Shea, ha sido capaz de medir la actividad de un grupo de neuronas inhibidoras que unen la región del cerebro que recibe el olor con la responsable del conocimiento y la memoria, una conexión que puede llegar a alterar la sensación de determinados olores en función del recuerdo con que se relacione.
Estas neuronas se conocen como células granulosas del bulbo olfatorio, región del cerebro de los ratones encargada de recibir la información del olor procedente de la nariz, y según han visto también participa en la formación de la memoria. El problema de estas células es que son extremadamente pequeñas, por lo que en estudios previos solo se había podido analizar su actividad en animales anestesiados. Sin embargo, para este estudio el animal tenía que estar despierto para ver cómo las experiencias podían alterar su interpretación sensorial.
Gracias a un nuevo sistema específicamente diseñado para este trabajo, lograron ver como estas células inhiben a las neuronas cuando reciben los estímulos sensoriales, de modo que permite a las experiencias dar forma a los datos de entrada del olor. Esto es determinante en el caso de los animales, y hace que algunos asocien determinados olores con sensaciones placenteras o amenazantes.
El siguiente paso, reconocen los autores, es ver si puede cambiar también en humanos la información sensorial que provoca un determinado olor cuando este se asocia a un determinado recuerdo. «Es emocionante ver cómo el cerebro interviene en esa interacción», reconoce Shea.

11.30.2013

James Fallon, el neurocientífico que descubrió que era psicópata

Durante una investigación comparó los cerebros de importantes criminales con los de miembros de su propia familia. Ahora desvela sus conclusiones en el libro «The Psychopath Inside»

Puede que el cerebro sea uno de los órganos humanos sobre el que existen más incógnitas acerca de su funcionamiento. Y para despejar alguna de sus «secretos», el neurocientífico James Fallon, de la Universidad Irvine de California lleva más de 20 años estudiando, fundamentalmente, los cerebros de los psicópatas, ya que la «mente de los criminales» ha sido siempre una de sus fascinaciones.
Pero al hilo de sus estudios, Fallon llegó a descubrir algo todavía más increíble, ya que él mismo era un psicópata. Sin embargo, en vez de sentir desesperación y ocultar este hecho, decidió seguir con el estudio y acaba de publicar un libro, «The Psycopath inside», donde explica suinvestigación y sus conclusiones.
El investigador estudia las bases biológicas de la conducta, y una de sus especialidades es tratar de averiguar la forma en la que el cerebro de un asesino es diferente al del resto de las personas.
Su hallazgo tuvo lugar ocurrió cuando estaba estudiando las tomografías cerebrales de asesinos psicopáticos, con gran cantidad deimágenes sobre su escritorio. Al mismo tiempo, y como parte de un estudio paralelo, también estaba examinando tomogramas de miembros de su familia.
Y entre todos ellos descubrió uno que llamó poderosamente su atención, ya que compartía muchos rasgos de personalidad con pacientes con graves desórdenes psiquiátricos. Curiosamente, la imagen era la tomada de su propio cerebro. Sus características, una baja actividad en ciertas áreas de los lóbulos temporal y frontal, relacionados con la empatía, los valores morales y el autocontrol.
Fallon se sometió a varias pruebas genéticas, y advirtió la presencia de todos los alelos -o formas alternativas que puede tener un gen- coincidentes con un alto riesgo para la agresión, la violencia y la baja empatía, del tipo a las variaciones del gen MAO-A, que ha sidovinculado al comportamiento agresivo.
El neurocientífico se ha denominado sí mismo«psicópata pro social», o lo que es lo mismo,un tipo de psicópata «bueno» que, a pesar de no sentir empatía, es capaz de seguir las normas sociales e incluso tener éxito en su trabajo y en las relaciones sociales.
En su libro «The Psychopath Inside (El psicópata interior)» publicadohace poco más de un mes, explica que una persona normal que jamás ha matado o violado a nadie puede tener los mismos signos anatómicos que los asesinos múltiples.